Carlos Barrabés ha servido de señuelo para distraer a los medios, mientras que la figura de Begoña Gómez ha sido poco resaltada en los informes de la UCO.
Hace poco más de un mes, el 20 de mayo, la UCO trasladó un informe al juez Juan Carlos Peinado sobre Begoña y sus socios. El informe fue solicitado por el juez que lleva el caso de la mujer de Pedro Sánchez, presidente del Gobierno. Sin embargo, de Begoña Gómez fue poco lo que se dijo.
Mes y medio después de que la UCO entregara el informe sobre Begoña Gómez al Juzgado número 41 de Madrid, la Guardia Civil no ha proporcionado mucha más información sobre ella. Tampoco se ha comunicado nada a la Fiscalía Europea, aseguran en el digital Vozpópuli.
El País adelantó este informe el 21 de mayo. Esto, apenas se presentó al Juzgado, y lo hizo en estos términos:
"La Guardia Civil no ha encontrado indicios del delito de tráfico de influencias denunciado por el pseudosindicato ultra Manos Limpias".
Este fue el argumento más relevante que Sánchez utilizó en su comparecencia del 22 de mayo. Esto, durante su intervención en el Congreso, para abordar las actividades de su esposa, entre otros asuntos.

La condición de imputada de la esposa del presidente del Gobierno no se conoció públicamente hasta el 28 de mayo. Justo cuando se anunció su citación a declarar el viernes 5 de julio. En esa misma fecha también está citado a declarar el rector de la UCM, Joaquín Goyache, en calidad de testigo.
Sin embargo, el tiempo disponible para la UCO podría ser mayor, ya que el levantamiento del secreto de sumario reveló que Begoña Gómez supo el 16 de abril que estaba imputada. Esto implica que Pedro Sánchez ya lo sabía cuando el 24 de abril anunció que se tomaría cinco días para reflexionar sobre si valía la pena seguir adelante. Esa mañana se había informado sobre la apertura de diligencias.








