El próximo día 22 tendrá lugar la vista en el Tribunal Supremo sobre la solicitud de suspensión cautelar del proceso de regularización de inmigrantes, después de que el órgano judicial decidiera aplazarla desde la fecha inicialmente prevista para mañana por “necesidades del servicio”.
En esta sesión, la Sala de lo Contencioso-Administrativo escuchará a la Comunidad de Madrid, Hazte Oír, Vox, Libertad y Justicia y la Asociación por la Reconciliación y la Verdad Histórica. Todas estas partes piden que se paralice la medida mientras se resuelve el recurso presentado contra el decreto que la puso en marcha, al considerar que su aplicación podría generar consecuencias irreparables.
Frente a estas peticiones, la Abogacía del Estado, en representación del Gobierno, defiende que no procede la suspensión. Argumenta que detener el proceso perjudicaría de forma importante al interés general y rechaza que la continuidad de la medida produzca efectos inmediatos e irreversibles. Además, sostiene que la regularización no supone un impacto significativo en los servicios públicos, ya que las personas afectadas ya están haciendo uso de ellos.







