El Tribunal de Cuentas ha puesto el foco en la gestión del Ministerio de Educación durante la etapa de Pilar Alegría, al detectar incumplimientos en los mecanismos de control antifraude vinculados a los fondos europeos destinados a paliar los efectos de la pandemia.
Así se desprende del informe de fiscalización sobre la ejecución de los programas del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia de la Unión Europea, que analiza en detalle las actuaciones llevadas a cabo en los ejercicios 2022 y 2023. En concreto, el órgano fiscalizador cuestiona el procedimiento seguido por el departamento de Educación en materia de prevención, detección y corrección del fraude, la corrupción y los conflictos de intereses.

Incumplimiento de la normativa antifraude
Según recoge el informe, la normativa vigente —en particular la Orden HFP/1030/2021— establece la obligación de que los órganos gestores realicen evaluaciones específicas de riesgo de fraude, además de cumplimentar declaraciones de ausencia de conflicto de intereses (DACI) y contar con protocolos claros de actuación.
Sin embargo, el Ministerio de Educación no habría aplicado estos requisitos en los términos exigidos. En lugar de desarrollar evaluaciones de riesgo completas, el departamento optó por elaborar “test de autoevaluación”, una práctica que el Tribunal de Cuentas considera insuficiente para cumplir con las exigencias legales.
Esta diferencia metodológica no es menor. Mientras otros ministerios sí realizaron evaluaciones estructuradas y supervisadas por comités antifraude, Educación habría eludido ese procedimiento formal, limitándose a un sistema interno de valoración que carece del mismo nivel de control y validación externa.
Un contexto de alta exigencia en el uso de fondos europeos
El control del uso de los fondos europeos se ha convertido en una prioridad para las instituciones comunitarias, especialmente tras la movilización masiva de recursos para hacer frente a la crisis del COVID-19. En este contexto, los mecanismos antifraude no solo son una exigencia legal, sino también una garantía de transparencia y buena gestión.







