El Ejecutivo critica la agenda de Vivas después de que Sánchez le señalara por los menores y el dirigente denunciara la falta de contacto directo con el presidente
Moncloa ha cuestionado este lunes la agenda de Juan Jesús Vivas después de que el presidente ceutí descartara un encuentro con Fernando Grande-Marlaska. El reproche se produce apenas cinco días después de que Sánchez señalara a Vivas por los menores inmigrantes, pese a las quejas del dirigente sobre la atención que recibieron sus advertencias antes de la entrada masiva.
El ministro del Interior había solicitado aprovechar su desplazamiento para entrevistarse con el dirigente autonómico. Sin embargo, fuentes gubernamentales aseguran que Vivas comunicó que sus compromisos de este lunes le impedían atender la petición.
La respuesta ha provocado el enfado del Ejecutivo, que cuestiona que el presidente ceutí mantenga una reunión con Alberto Núñez Feijóo y Manfred Weber. Ambos dirigentes han viajado a la ciudad para conocer la situación y abordar sus consecuencias desde el ámbito europeo.
Tras señalar a Vivas por los menores no acompañados, el Gobierno de Sánchez le reprocha no recibir a Marlaska
Vivas denunció que Sánchez dejó de contactar con él tras su visita del 31 de julio
El presidente de Ceuta lleva semanas cuestionando la atención recibida desde Moncloa. Según la información conocida el pasado 14 de septiembre, Sánchez no había vuelto a telefonearle ni a enviarle mensajes personalmente desde su desplazamiento a la ciudad el 31 de julio.
Las comunicaciones institucionales sí continuaron a través de otros miembros del Ejecutivo. Vivas mantuvo contactos con Ángel Víctor Torres y Fernando Grande-Marlaska, aunque la interlocución directa entre ambos presidentes quedó limitada a las reuniones del Consejo de Seguridad Nacional.
El dirigente ceutí también ha relatado las dificultades que encontró para transmitir sus advertencias durante los días anteriores a la entrada masiva. El 27 de julio reclamó una respuesta extraordinaria del Estado y solicitó una autoridad única para coordinar las actuaciones.
Según su testimonio, intentó contactar con Sánchez, pero acabó trasladando sus preocupaciones a su Gabinete. Vivas sostiene que desde Moncloa llegaron a pedirle que dejara de insistir por teléfono.
El Gobierno ha rechazado esta versión y asegura que las advertencias fueron atendidas. También mantiene que las comunicaciones recibidas no permitían anticipar la magnitud de los acontecimientos del 30 de julio.
Tras señalar a Vivas por los menores no acompañados, el Gobierno de Sánchez le reprocha no recibir a Marlaska
Sánchez señaló a Vivas por los menores y ahora el Gobierno le reclama una reunión
El desacuerdo institucional se agravó el pasado 16 de septiembre. Al ser preguntado por los menores inmigrantes que todavía permanecían en las calles de Ceuta, Pedro Sánchez contestó: "Eso a Vivas, pregúntele".
El presidente ceutí rechazó aquella respuesta y recordó que Interior tiene responsabilidades en la identificación de las personas llegadas desde Marruecos. Moncloa, por su parte, sostiene que la tutela de los menores corresponde a la Administración autonómica.
Cinco días después, el Ejecutivo vuelve a situar a Vivas en el centro de sus críticas. Esta vez, el motivo es su negativa a modificar los compromisos previstos para atender la solicitud de Marlaska.
La nueva polémica reúne dos versiones enfrentadas sobre la comunicación institucional. Vivas sostiene que sus advertencias no recibieron la atención necesaria, mientras Moncloa niega haberlas desatendido y cuestiona ahora su disponibilidad para reunirse con Interior.
El Gobierno no ha aportado, en la información facilitada sobre este último episodio, una respuesta directa de Vivas que permita conocer los detalles de su agenda o las posibles alternativas ofrecidas al ministro.