A las 10:00 horas de este lunes está previsto que se retome en el Tribunal Supremo el juicio por el denominado caso Mascarillas, en el que figuran como acusados el exministro socialista José Luis Ábalos, su antiguo asesor Koldo García y el empresario Víctor de Aldama.
En esta jornada intervendrán diversos testigos, entre ellos Patricia Uriz, expareja de Koldo, y Claudio Rivas, relacionado con Aldama como socio en el sector de los hidrocarburos. También están llamados a declarar el exdirector general de Carreteras Javier Herrero y otro asociado del empresario, todos ellos investigados en otros procedimientos en la Audiencia Nacional.
La lista de comparecientes se completa con Josefa Pérez García, Manuel Pérez Vilariño, Israel Pilar Ortiz, Manuel Salles Carceller y Javier Serrano Costumero.
Aunque el juicio aún tiene por delante numerosas sesiones, ya han pasado por el Supremo algunos testimonios relevantes. Es el caso de la empresaria Carmen Pano y su hija Leonor, quien afirmó haber entregado en dos ocasiones un total de 90.000 euros en la sede del PSOE, situada en la calle Ferraz.
También declaró Claudia Montes, conocida como ‘Miss Asturias’, quien explicó las circunstancias en las que obtuvo un puesto en la empresa pública Logirail. Según relató, Ábalos conocía su situación laboral y le facilitó enlaces sobre procesos de selección, aunque negó que le ayudara directamente. No obstante, admitió que, tras revisar la documentación del caso, cree que “algo se hizo por detrás”.
Otra intervención destacada fue la de Jésica Rodríguez, expareja del exministro. Acudió a la sede judicial con mascarilla, peluca y gafas de sol, que mantuvo durante toda la mañana antes de prestar declaración.
Rodríguez reconoció que, durante su relación con Ábalos, dispuso de una vivienda en el centro de Madrid sin asumir gastos y percibió un salario durante más de dos años sin desempeñar funciones laborales. Asimismo, señaló que la relación terminó cuando comprendió que el exministro no se divorciaría mientras continuara en el cargo.
Por su parte, Víctor Ábalos, hijo del exministro y uno de los más de 80 testigos citados, negó las acusaciones que lo sitúan como supuesto responsable de custodiar fondos ilícitos.