El PSOE de Aragón atraviesa una fuerte sacudida interna tras la presentación de las listas electorales lideradas por Pilar Alegría.
La nueva dirección regional afronta su primer proceso electoral envuelta en renuncias y malestar dentro del partido socialista aragonés. Hasta cinco cargos relevantes han rechazado integrarse en las candidaturas al no ocupar puestos con opciones reales de escaño. La decisión afecta a representantes de Zaragoza y Teruel con trayectoria institucional y peso orgánico dentro del socialismo autonómico.
Entre los nombres figuran diputados autonómicos, alcaldes y dirigentes juveniles que han optado por no respaldar las listas. Las renuncias se producen a pocas semanas de las elecciones autonómicas previstas para el próximo 8 de febrero. En el seno del partido se asume un escenario electoral adverso que reduce las expectativas de representación parlamentaria.

Las previsiones internas sitúan al PSOE por debajo de los resultados actuales en Zaragoza, principal circunscripción regional. También en Teruel se contempla un retroceso, con el riesgo de quedar por detrás de otras formaciones en la provincia.
La elaboración de las listas ha generado fricciones con sectores vinculados al anterior liderazgo socialista en Aragón. Cuenta Europa Press que fuentes internas señalan una reconfiguración del poder orgánico que ha desplazado a perfiles asociados a etapas previas.








