La alcaldesa de València, María José Catalá, ha sido contundente: la sentencia judicial que afecta a la celebración de festivales en la Ciutat de les Arts i les Ciències debe cumplirse "ya". No hay margen para la negociación política ni para la demora. Así lo ha dejado claro este jueves ante los medios de comunicación.
El juez ha ordenado al Ayuntamiento adoptar las medidas necesarias para proteger el descanso y la integridad moral de los vecinos. Eso implica, entre otras cosas, revocar autorizaciones o reubicar eventos que superen los límites de ruido establecidos por la ordenanza municipal: 90 decibelios en el foco emisor, 45 en zonas residenciales en horario nocturno y 55 si es diurno.

Catalá ha recordado que el Ayuntamiento no firma directamente los contratos con los promotores, sino CACSA. Por eso ha remitido a ese organismo a buscar soluciones: "Entendemos que lo que tienen que hacer es ejecutar la sentencia, que no se permitan actividades que superen la ordenanza". Y ha añadido que CACSA debe hablar con los promotores para encontrar "una ubicación que sea factible dentro del margen de la decisión judicial".







