El sábado 16 de noviembre, el Ministerio de Teresa Ribera filtró información que, sumada a las declaraciones de la ministra, insinuaba que ya desde las 17:30 horas del 29 de octubre se había identificado un alto riesgo de ruptura de la presa de Forata. Sin embargo, esta afirmación resultó ser falsa. A pesar de ello, Emergencias activó la alerta hidrológica en los ríos Magro y Júcar a las 17:35 horas debido al desembalse de grandes volúmenes de agua desde la presa.
Notificaciones de emergencias y la alerta de la CHJ
Emergencias de la Generalitat Valenciana (GVA) notificó a los municipios ribereños del Magro y Júcar, desde Algemesí hasta la desembocadura en Cullera, sobre el riesgo de desbordamientos generalizados. Aconsejaron a la población alejarse de las zonas próximas a los ríos. A las 18:05 horas, la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) informó que la presa había entrado en Escenario 2, indicando un riesgo de ruptura.

La minimización del riesgo por la CHJ
Sorprendentemente, a la misma hora, la CHJ aseguró que la presa podría aguantar hasta 13 horas más sin romperse, es decir, hasta las 7:00 de la mañana del 30 de octubre. Esta afirmación minimizó el riesgo de ruptura, dando una falsa sensación de seguridad. Aproximadamente una hora y media después, la presa casi alcanzó su capacidad máxima, poniendo en duda la previsión de la CHJ.
Un error técnico crítico
La notificación oficial de la CHJ, emitida a las 18:05, indicaba un episodio de "avenida" y preveía alcanzar la cota de 388,49 metros sobre el nivel del mar en 13 horas. Si se alcanzaba este nivel, el agua rebasaría la presa, lo que podría causar problemas en su cimentación y, eventualmente, su ruptura. Este margen de 13 horas resultó ser erróneo, ya que la situación se volvió crítica mucho antes.
La realidad de la situación
Entre las 19:00 y las 19:30 horas, la presa empezó a liberar agua a un ritmo alarmante. A las 18:55, la presa ya vertía 633,67 m³/s de agua, acumulando 37,17 hm³ sobre una capacidad máxima de 37,34 hm³ a las 19:00 horas. A las 19:33, los vertidos alcanzaron los 900 m³/s, demostrando que la presa no podría aguantar las 13 horas inicialmente previstas.








