Los principales sindicatos de la Seguridad Social han dicho basta. CSIF, CC OO, UGT y CIG inician este miércoles un calendario de movilizaciones para denunciar el deterioro de las condiciones laborales, la falta de personal y el bloqueo en las negociaciones con el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, dirigido por Elma Saiz. Las protestas arrancan con concentraciones ante las direcciones provinciales y los servicios centrales del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS), aunque las organizaciones no descartan ir más allá y convocar una huelga si no se producen avances.
Los representantes de los trabajadores denuncian "reiterados incumplimientos" de los acuerdos alcanzados con la Administración y alertan de que la situación está llevando al sistema "al borde de la parálisis". Entre sus principales reivindicaciones figuran la recuperación de plantilla, la mejora de la formación y la promoción profesional, la aplicación efectiva de la jornada de 35 horas y medidas para desbloquear la atención al ciudadano.

Un tercio de la plantilla está vacante y el 50% se jubilará en cinco años
Los sindicatos advierten de que la Seguridad Social afronta un grave problema estructural. De una plantilla compuesta por unas 31.000 personas, cerca de un tercio de los puestos permanece vacante. Además, calculan que la mitad de los funcionarios alcanzará la edad de jubilación en los próximos cinco años sin que exista, a su juicio, un plan suficiente para garantizar el relevo generacional.







