Sánchez sigue vendiendo España por los siete votos del separatismo catalán. El PSOE, además de tener un pasado criminal y corrupto, tiene un presente traidor. Es incompatible la existencia, el progreso y la libertad de España con el PSOE y sus secuaces. O ellos o España.
Si VOX no obliga al Partido Popular, este vota con el PSOE. No sólo Sánchez cambia de opinión con suma facilidad, también lo hace el PP. Entre cobardes y miserables anda el juego, y a eso lo llaman prudencia. Prefiero un gobierno de miserables socialistas, que de cobardes del PP.






