El tren en España dista mucho de vivir su mejor momento. Pese al discurso del ministro de Transportes, Óscar Puente, los datos reflejan una realidad muy distinta: seis de cada diez servicios de AVE y Larga Distancia llegan con retraso.
Según los últimos datos de puntualidad, solo un 35 % de los trenes alcanzan su destino en hora o con menos de cinco minutos de demora. El retraso medio se sitúa ya en 25 minutos, una cifra que evidencia el deterioro del servicio.
La situación se produce en un contexto marcado por el aumento de incidencias y tras el accidente de Adamuz, que puso en el foco el estado de la red ferroviaria y sus problemas de mantenimiento.
Retrasos generalizados y una red cada vez más limitada
La falta de puntualidad no es un hecho aislado. A día de hoy existen 1.196 limitaciones de velocidad activas en la red ferroviaria, lo que condiciona de forma directa la circulación de los trenes.







