La polémica por los negocios inmobiliarios del marido de Montse Mínguez ha llegado hasta Bruselas. Desde la capital comunitaria, Pedro Sánchez ha salido en defensa de la portavoz de la Ejecutiva Federal del PSOE, cuya pareja administra sociedades con un patrimonio de alrededor de treinta viviendas.
El presidente del Gobierno ha mantenido su respaldo a la dirigente socialista pese a las críticas del Partido Popular, que cuestiona las actividades inmobiliarias de su entorno familiar mientras el PSOE defiende nuevas medidas para intervenir en el mercado de la vivienda.
Según informa La Razón, Sánchez ha asegurado que desconoce a qué se dedica profesionalmente el marido de Mínguez. No obstante, ha dejado claro que la controversia no altera su confianza en la portavoz socialista.
Sánchez ha asegurado que desconoce a qué se dedica profesionalmente el marido de Mínguez.
Sánchez recurre a Ayuso para responder a la polémica
En lugar de profundizar en las operaciones empresariales que han provocado las críticas, el jefe del Ejecutivo ha puesto el foco en la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso.
Desde Bruselas, donde ha acudido para participar en el Consejo Europeo, Sánchez ha recuperado las acusaciones socialistas relacionadas con la adquisición de un ático que, según el PSOE, estaba previsto destinar a residencia de la dirigente madrileña.
Con esta respuesta, el presidente ha trasladado la discusión al Partido Popular, al que reprocha sus posiciones sobre las políticas de vivienda.
La controversia que afecta a Mínguez tiene su origen en una investigación de Artículo 14. El medio publicó que el marido de la portavoz socialista está vinculado a un grupo de empresas inmobiliarias que administra una treintena de pisos valorados en varios millones de euros.
La información también señala que algunas de esas sociedades habrían promovido procedimientos de desahucio contra inquilinos.
Estos datos han servido al PP para denunciar lo que considera una contradicción entre las actividades empresariales del entorno de Mínguez y las propuestas del PSOE para proteger a los arrendatarios.