Pedro Sánchez ha reaparecido ocho días después del inicio de los graves incendios en Galicia y Castilla y León. El presidente del Gobierno ofreció un discurso centrado en el cambio climático antes de anunciar su regreso a las vacaciones.
Su intervención, marcada por la tardanza, ha generado malestar en la Xunta y en diversos sectores profesionales.
El presidente gallego, Alfonso Rueda, había reclamado material urgente para combatir las llamas en Orense. Pidió medios "esta misma tarde si es posible". Sánchez, sin embargo, evitó responder de forma concreta a esa petición y recurrió a su habitual mensaje sobre la emergencia climática.
En su comparecencia, Sánchez aseguró que los efectos de la crisis climática "se están acelerando y tienen consecuencias más graves sobre los ciudadanos".
Propuso un pacto de Estado para la mitigación y adaptación, apelando a todas las administraciones, organizaciones y ciudadanos. Según sus palabras, el objetivo es dejar fuera de la confrontación política este reto.
El jefe del Ejecutivo recordó que el Gobierno ya planteó una estrategia similar en 2018. Aseguró que desde entonces se han incrementado en más de un 35% los recursos de prevención y en un 40% los de extinción. Sin embargo, los datos oficiales no avalan esas cifras.
El presupuesto nacional destinado a la prevención de incendios ha caído un 45% desde 2018. En el primer año de Sánchez rondaba los 225 millones de euros, mientras que en 2025 apenas alcanza los 115,8 millones.
Los medios estatales disponibles se mantienen idénticos desde 2016: 56 aeronaves, sin refuerzo estructural en casi una década.

Los informes contradicen el relato oficial
Los propios documentos del Ministerio para la Transición Ecológica indican que el 87% de los incendios tienen causas humanas.
Solo un 4,92% se debe a fenómenos naturales como rayos. Expertos como el ingeniero forestal Antonio Pulido subrayan que la raíz del problema es la falta de gestión activa del monte.








