Sánchez resta importancia a las joyas de Zapatero y afirma que todos los presidentes ''reciben regalos''
porRafael Alejandro Escalona
politica
El presidente ha insistido en que este tipo de prácticas son comunes en la diplomacia internacional
Compartir:
Pedro Sánchez ha abordado desde Bruselas la polémica relacionada con el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero y las informaciones sobre supuestas joyas y regalos institucionales. El jefe del Ejecutivo ha enmarcado estos hechos dentro de la normalidad diplomática habitual entre jefes de Estado y representantes internacionales durante encuentros oficiales.
El presidente del Gobierno ha defendido que este tipo de obsequios forman parte del protocolo en la representación institucional y ha insistido en que todos los presidentes del Gobierno han recibido regalos en el ejercicio de sus funciones. Según ha explicado, muchos de estos detalles se entregan en contextos bilaterales y responden a prácticas protocolarias habituales entre países.
Durante su intervención desde el Consejo Europeo, Sánchez ha recalcado que la situación que afecta a Zapatero “se irá aclarando” con el avance de las investigaciones y ha pedido prudencia ante las informaciones que están trascendiendo en torno al caso. El presidente ha evitado entrar en valoraciones más allá del marco institucional.
El jefe del Ejecutivo ha subrayado además que mantiene la confianza en la estabilidad de la legislatura y en la acción del Gobierno en un contexto político marcado por diversas polémicas judiciales que afectan a antiguos responsables políticos. En este sentido, ha querido transmitir un mensaje de continuidad institucional.
Sánchez también ha señalado que los regalos de representación no siempre tienen un registro exhaustivo para los responsables públicos, ya que en muchas ocasiones se trata de detalles simbólicos entregados en el marco de visitas oficiales o cumbres internacionales.
El presidente ha insistido en que este tipo de prácticas son comunes en la diplomacia internacional y no deben interpretarse fuera de ese contexto, reforzando la idea de que forman parte del protocolo entre Estados y no de actuaciones personales. En paralelo, el Ejecutivo ha evitado profundizar en el caso judicial relacionado con Zapatero, remitiéndose en todo momento al respeto por las actuaciones de la Justicia y al desarrollo de las investigaciones en curso, sin interferencias políticas.
Desde el entorno gubernamental se mantiene la posición de que el proceso deberá avanzar en sede judicial y que será en ese ámbito donde se determinen las conclusiones oportunas sobre las actuaciones analizadas.