Un exministro de Zapatero le exige explicaciones por las joyas: “A mí nadie me dio jamás nada”
Un exministro de Zapatero le exige explicaciones por las joyas
porJose Andres Jorge Barceló
politica
El propio expresidente evitó responder de forma concreta sobre las alhajas durante su reciente comparecencia ante el juez
Las explicaciones pendientes sobre las joyas intervenidas a José Luis Rodríguez Zapatero siguen generando inquietud dentro del propio entorno socialista. El último en pronunciarse ha sido el exministro de Trabajo y Asuntos Sociales Jesús Caldera, una de las figuras más reconocidas del primer Gobierno de Zapatero, quien ha reclamado “todas las informaciones y explicaciones” sobre el origen de las piezas de lujo halladas en el despacho del expresidente y valoradas preliminarmente en 1,3 millones de euros.
En declaraciones realizadas en TVE, Caldera aseguró que no tenía “el más mínimo conocimiento” sobre los supuestos regalos que habría recibido Zapatero durante su etapa al frente del Ejecutivo y marcó distancias con cualquier práctica relacionada con la recepción de obsequios de elevado valor económico.
“A mí nadie me dio jamás nada”, afirmó de forma tajante el exdirigente socialista al recordar sus viajes oficiales cuando ocupaba responsabilidades ministeriales entre 2004 y 2008. Según explicó, durante sus desplazamientos internacionales, especialmente en África Occidental, los encuentros institucionales estaban centrados en la cooperación y en los acuerdos migratorios, no en intercambios de regalos de lujo.
Zapatero y las joyas encontradas en su despacho
Las palabras de Caldera adquieren relevancia política en un momento especialmente delicado para el expresidente del Gobierno. La Audiencia Nacional mantiene abierta una investigación sobre el origen y la posible tributación de las joyas localizadas por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil durante el registro de la oficina profesional de Zapatero en la calle Ferraz.
El propio expresidente evitó responder de forma concreta sobre las alhajas durante su reciente comparecencia ante el juez José Luis Calama. Se limitó a señalar que se encuentra recopilando documentación para justificar tanto el origen de las piezas como el cumplimiento de las obligaciones fiscales derivadas de su posesión.
En ese contexto, Caldera defendió la necesidad de aclarar cualquier duda por “el bien de todos los progresistas en España” y recordó que fue precisamente durante el mandato de Zapatero cuando el Gobierno aprobó en 2005 el Código de Buen Gobierno de los altos cargos de la Administración.
Aquel texto introdujo criterios éticos sobre la aceptación de regalos institucionales y estableció límites para evitar posibles conflictos de interés. Según explicó el exministro, aunque determinadas conductas pudieran no constituir delito penal en aquel momento, sí podían suponer una infracción ética o administrativa.
“Si esto fuera así, sería el primero en criticarlo”, señaló Caldera, quien insistió en que resulta imprescindible conocer todos los detalles antes de extraer conclusiones definitivas.
Las joyas encontradas en el despacho de Zapatero
Pese a ello, el exministro también expresó su malestar por el tratamiento político y parlamentario que está recibiendo el caso. A su juicio, algunos sectores han condenado públicamente a Zapatero antes incluso de que el expresidente pudiera defenderse ante el juez instructor.
Caldera calificó esa situación como una “transgresión del Estado de Derecho” y advirtió de que la utilización política de investigaciones judiciales puede terminar dañando las instituciones democráticas.
Aun así, dejó claro que la defensa de la presunción de inocencia no excluye la necesidad de transparencia. “Creo en su inocencia, pero hay que explicar algunas cosas a fondo”, afirmó, reflejando una posición que empieza a extenderse entre antiguos dirigentes socialistas preocupados por el impacto político del caso.
La investigación judicial sigue avanzando mientras la Audiencia Nacional analiza ahora posibles actuaciones relacionadas con Hacienda y Aduanas para comprobar si las joyas fueron declaradas correctamente y si existe documentación oficial sobre su entrada en España.