La presencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en Ceutaestuvo acompañada de un fuerte rechazo por parte de un grupo de ciudadanos que se concentró en distintos puntos del recorrido oficial para protestar por la gestión de la crisis migratoria. Las consignas, los silbidos y los reproches dirigidos al Ejecutivo marcaron una visita desarrollada bajo un amplio dispositivo de seguridad.
Uno de los momentos de mayor tensión se produjo durante el paso de la comitiva presidencial. Varios manifestantes increparon al jefe del Ejecutivo con lemas como "Ceuta no se vende", además de otras críticas relacionadas con la política migratoria y la situación que atraviesa la ciudad autónoma. Entre los concentrados también se encontraban feriantes que expresaban su malestar por la suspensión de la Feria de Ceuta.
Uno de los momentos de mayor tensión se produjo durante el paso de la comitiva presidencial
Intervención para mantener la seguridad
La movilización obligó a los agentes desplegados en la zona a intervenir para mantener el perímetro de seguridad. Durante esos instantes se registraron momentos de fricción entre algunos asistentes y efectivos de la Policía Nacional, mientras el vehículo oficial continuaba su recorrido. El operativo contó igualmente con presencia de la Guardia Civil en los principales puntos de acceso.
La agenda institucional del presidente incluyó reuniones con responsables de la ciudad autónoma y un desplazamiento hasta el entorno de la frontera del Tarajal, donde recibió información sobre el dispositivo desplegado para hacer frente a la presión migratoria y mantuvo contactos con representantes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
La visita se produce en pleno episodio de tensión migratoria, después de la llegada masiva de inmigrantes a Ceuta en las últimas horas. Ese contexto explica el refuerzo de las medidas de seguridad y el ambiente de crispación que acompañó el desplazamiento del jefe del Ejecutivo durante toda la mañana.