Pedro Sánchez ha viajado este viernes a Ceuta para abordar la crisis migratoria que vive la ciudad autónoma tras la entrada masiva de inmigrantes.
Durante su comparecencia institucional, el presidente definió lo ocurrido como un "ataque" contra España y aseguró que se trata de una grave situación. Sánchez afirmó que "lo sucedido ayer fue un ataque, una violación de la integridad territorial de España", en un mensaje dirigido a la ciudadanía.
El jefe del Ejecutivo quiso transmitir respaldo a los vecinos de Ceuta, que llevan días soportando una fuerte presión por la llegada de miles de personas. Además, aseguró que el Gobierno movilizará todos los recursos necesarios para garantizar la seguridad y reforzar el control en la ciudad. "El Gobierno de España va a utilizar todos los resortes del Estado para garantizar la seguridad de los ciudadanos ceutíes", declaró.
El presidente también lanzó un mensaje de apoyo a los habitantes de la ciudad autónoma, reconociendo la preocupación existente. Según explicó, el Ejecutivo es consciente del estado emocional que atraviesan muchos vecinos ante los acontecimientos registrados.
"España está con ellos y nos hacemos cargo de la angustia que están viviendo durante estas últimas horas", manifestó Sánchez.
Sánchez aseguró que lo ocurrido en Ceuta "subyace a la lectura interesada que las mafias que trafican con seres humanos han hecho de una sentencia del Tribunal Supremo". Según explicó, estas organizaciones habrían interpretado la resolución judicial como una oportunidad para fomentar la entrada irregular de inmigrantes en la ciudad autónoma.
El presidente precisó que la sentencia del Alto Tribunal establecía que "no tiene encaje la repatriación de las personas que entren a nado". A su juicio, esa interpretación realizada por las redes de tráfico de personas habría influido en los acontecimientos registrados durante la crisis migratoria en Ceuta.
Mientras tanto, el balance provisional de fallecidos durante los intentos de entrada por mar ha aumentado hasta las 27 personas. Las autoridades continúan buscando desaparecidos y reforzando los dispositivos de vigilancia en distintos puntos del litoral ceutí.
Pedro Sánchez ha viajado este viernes a Ceuta
Las primeras estimaciones de las fuerzas de seguridad apuntan a que más de 40.000 inmigrantes han accedido irregularmente a Ceuta. Gran parte de esas entradas se concentraron durante la jornada del jueves, cuando la presión migratoria alcanzó niveles inéditos.
Numerosos inmigrantes permanecen todavía por las calles de la ciudad, donde muchos han pasado la noche al raso sin alojamiento.
La llegada de personas desde Marruecos continúa mientras las autoridades españolas mantienen activos los dispositivos de respuesta.
En paralelo, el Gobierno de Melilla informó de nuevas entradas durante la pasada noche, cifradas entre 300 y 400 personas. La dimensión de la crisis también ha tenido repercusiones fuera de España con movimientos en distintos países europeos.
En este contexto, Italia estudia suspender el Acuerdo de Schengen con España, mientras Finlandia respalda esa posibilidad. Francia, por su parte, ha reforzado los controles en sus fronteras ante la evolución de la crisis migratoria registrada en Ceuta. La situación continúa evolucionando mientras el Gobierno mantiene reuniones para evaluar nuevas medidas de seguridad y control.