El Gobierno de Salvador Illa y Esquerra Republicana de Catalunya ya tendrían prácticamente cerrado el acuerdo para sacar adelante los presupuestos catalanes de 2026. Sin embargo, ambas partes han optado por retrasar su activación parlamentaria hasta después de las elecciones andaluzas del próximo 17 de mayo, una decisión que en el ámbito político muchos interpretan como una maniobra para evitar un posible desgaste electoral a María Jesús Montero en plena campaña.
Aunque públicamente el PSC intenta transmitir normalidad institucional y estabilidad, la realidad es que Illa sigue dependiendo de ERC para mantenerse políticamente fuerte en Cataluña. Y esa dependencia vuelve a traducirse en nuevas cesiones negociadas con el independentismo, aunque ahora se presenten con un tono mucho más técnico y menos confrontativo que en los años del proceso.
Entre las medidas que forman parte del acuerdo aparecen cuestiones sensibles como el refuerzo de la Agencia Tributaria catalana, nuevos espacios de cogestión con el Estado o infraestructuras estratégicas impulsadas por los republicanos.
ERC mantiene su estrategia de ganar poder sin hacer ruido
Lejos de la tensión política de hace unos años, ERC ha cambiado de estrategia. Ya no habla constantemente de ruptura inmediata, pero sigue buscando ampliar poco a poco el poder político y administrativo de Cataluña mediante acuerdos concretos con el Estado. El pacto presupuestario con Illa encaja precisamente en esa lógica: más competencias, más estructuras propias y más capacidad de decisión para la Generalitat.
Uno de los proyectos estrella del acuerdo sería la futura línea orbital ferroviaria que conectaría distintas zonas metropolitanas sin pasar por Barcelona, una infraestructura que ERC pretende vender como un símbolo de “nuevo modelo territorial”. También siguen sobre la mesa fórmulas para aumentar la presencia catalana en la gestión de infraestructuras estratégicas y nuevos mecanismos de relación bilateral con el Gobierno central.
ponme 5 opciEl PP acusa al PSC de esconder el acuerdo hasta después del 17-M
Desde el Partido Popular ya han acusado al PSOE y al PSC de retrasar deliberadamente el anuncio del pacto para evitar que las concesiones al independentismo pasen factura electoral en Andalucía. Los populares sostienen que Moncloa es consciente de que este tipo de acuerdos generan rechazo fuera de Cataluña y por eso habría decidido aplazar los anuncios más delicados hasta después de las urnas.
Mientras tanto, Illa continúa intentando proyectar una imagen de moderación y gestión centrada, aunque la legislatura catalana sigue dependiendo, una vez más, de los acuerdos y exigencias de ERC.