La regularización masiva de inmigrantes cumple un mes y dispara el efecto llamada
porRafael Alejandro Escalona
politica
El Ejecutivo calcula que alrededor de medio millón de inmigrantes podrían beneficiarse de este procedimiento extraordinario
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La regularización extraordinaria de inmigrantes impulsada por el Gobierno cumple un mes marcada por la polémica y por un creciente debate político y social sobre sus posibles consecuencias en España. La medida, aprobada el pasado 14 de abril mediante un Real Decreto en el Consejo de Ministros, busca regularizar la situación de cientos de miles de extranjeros que permanecen actualmente en situación irregular dentro del territorio nacional.
El Ejecutivo calcula que alrededor de medio millón de inmigrantes podrían beneficiarse de este procedimiento extraordinario, una cifra que ha generado preocupación en distintos sectores políticos y sociales. Durante la primera semana de funcionamiento, el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones registró más de 130.000 solicitudes tanto presenciales como telemáticas. Sin embargo, desde entonces el Gobierno no ha vuelto a actualizar oficialmente los datos del proceso.
La falta de nuevas cifras oficiales ha alimentado todavía más las críticas y las dudas sobre el alcance real de la regularización. Diversas voces alertan de que esta medida podría convertirse en un potente efecto llamada para nuevas oleadas de inmigración irregular hacia España, especialmente en un contexto de creciente presión migratoria sobre las fronteras europeas.
Durante este primer mes, asociaciones de apoyo a inmigrantes aseguran haber detectado un fuerte incremento de consultas relacionadas con los requisitos necesarios para acceder a la regularización. Una de las principales dudas gira en torno al denominado informe de vulnerabilidad, uno de los documentos exigidos en algunos supuestos contemplados dentro del procedimiento extraordinario.
Mientras el Gobierno defiende que la medida permitirá aflorar empleo y ofrecer seguridad jurídica a miles de personas, los sectores críticos sostienen que la regularización masiva aumentará la presión sobre servicios públicos ya saturados en distintas comunidades autónomas, especialmente en ámbitos como la sanidad, la educación o los servicios sociales.
La medida también ha reactivado el debate sobre el control fronterizo y la gestión de la inmigración irregular en España. Partidos de la oposición acusan al Ejecutivo de lanzar un mensaje de permisividad migratoria que podría incentivar nuevas entradas ilegales al país.
Además, crecen las dudas sobre la capacidad administrativa para tramitar cientos de miles de expedientes en un corto espacio de tiempo. Por ahora, el Ministerio de Inclusión no ha aclarado cuándo volverá a ofrecer datos oficiales sobre el número actual de solicitudes registradas ni sobre la evolución del proceso.