El fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, es el primer fiscal en la historia de España en estar imputado y declarar como investigado ante el Tribunal Supremo. El escándalo en torno al fiscal general por la supuesta filtración de datos personales de Alberto González Amador, pareja de Isabel Díaz Ayuso, trascendió y ahora enfrenta un duro camino judicial. Sin embargo, parece que García Ortiz quiere bajarse del barco, pero el Gobierno no se lo permite.
Cuando estalló la polémica noticia, la dimisión de García Ortiz se convirtió en un tema de debate en las tertulias y las redes sociales. Pero desde el espacio de la televisión pública española, pagada por todos, el fiscal aseguró en una entrevista que no pensaba dimitir. Y aunque aseguró tener la 'absoluta convicción de no dimitir', este miércoles se ha desvelado que el fiscal de Pedro Sánchez tiene meses comunicando su intención de abandonar el cargo.

De acuerdo con las informaciones publicadas por The Objective, el Gobierno de Sánchez, supuestamente, es responsable de "bloquear" la renuncia de García Ortiz. Supuestamente, con la clara intención de tenerlo como "cortafuegos" para evitar que el escandaloso caso salpique a La Moncloa.
Presuntamente, se originó un "forcejeo" para evitar la renuncia de García Ortiz entre la Fiscalía y el Gobierno, que lleva meses. Esto, dado el impacto mediático que ha tenido el caso del fiscal en los medios de comunicación y el evidente daño que ha provocado a su imagen. De acuerdo con el medio citado, el fiscal de Sánchez se encuentra en un callejón sin salida, entre sus supuestas ganas de dimitir y las presuntas presiones del Gobierno para evitarlo.
García Ortiz se niega a responder ante el juez y dice haber cambiado 6 veces de móvil
El fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, ha rechazado ante el Tribunal Supremo las acusaciones. A pesar de no haber respondido al juez, sí lo ha hecho a su defensa. Niega haber filtrado correos relacionados con el novio de Isabel Díaz Ayuso.







