La Agencia Tributaria prepara para 2026 un nuevo refuerzo de su maquinaria de control fiscal que ampliará la vigilancia sobre numerosas actividades económicas. El plan contempla un seguimiento más exhaustivo de los pagos digitales, las operaciones realizadas a través de neobancos, los ingresos de creadores de contenido en internet, los pisos turísticos y los grandes patrimonios.
Con este nuevo enfoque, Hacienda pretende aprovechar el creciente volumen de información financiera disponible para intensificar el control sobre contribuyentes y negocios vinculados al entorno digital. El objetivo oficial es combatir el fraude fiscal y la economía sumergida, pero la medida vuelve a situar a miles de ciudadanos y profesionales bajo un escrutinio cada vez más amplio por parte de la administración.
En la práctica, el plan supone ampliar la capacidad del fisco para rastrear movimientos económicos que hasta hace pocos años escapaban al radar de la Agencia Tributaria. Las nuevas herramientas permiten seguir con mayor detalle las operaciones realizadas a través de plataformas digitales, sistemas de pago electrónico o entidades financieras exclusivamente online.

Influencers y economía digital, en el punto de mira
Uno de los colectivos que estará bajo especial atención será el de los creadores de contenido e influencers. Hacienda pretende revisar con mayor detalle los ingresos que obtienen a través de redes sociales, acuerdos publicitarios o colaboraciones con marcas, así como comprobar si su situación fiscal se corresponde con la actividad económica que desarrollan.






