Ante la inminente llegada del crucero MV Hondius, las autoridades sanitarias de Canarias han comenzado a organizar un dispositivo especial para hacer frente a la situación. Este plan incluye protocolos de control, aislamiento de posibles casos y atención médica, con el objetivo de garantizar la seguridad en el archipiélago.
El barco, que actualmente se encuentra en Cabo Verde, tardará entre tres y cuatro días en alcanzar las islas. Todavía no se ha decidido en qué puerto se realizará el desembarco, barajándose como opciones Gran Canaria o Tenerife. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), Cabo Verde no cuenta con los recursos necesarios para gestionar el brote, por lo que considera que Canarias es la alternativa más cercana y preparada.
En este contexto, el Gobierno español ha autorizado la llegada del buque, alegando que se trata de una decisión basada en criterios tanto legales como humanitarios. Desde el Ministerio de Sanidad subrayan además la importancia de prestar asistencia a los pasajeros, entre los que se encuentran ciudadanos españoles.
El brote de hantavirus registrado en el crucero ha dejado hasta el momento siete casos bajo sospecha, entre ellos tres personas fallecidas. La situación de los afectados es diversa: uno permanece en estado crítico en una UCI en Sudáfrica, dos presentan síntomas compatibles con la enfermedad y otra persona ha sido identificada como contacto estrecho de uno de los fallecidos. Mientras tanto, los servicios sanitarios continúan vigilando de cerca la evolución para contener la propagación.
Tenerife será el principal centro de referencia para abordar este brote. El Ministerio de Sanidad ha decidido que la asistencia se coordine desde la isla, concretamente en el Hospital Nuestra Señora de la Candelaria, en Santa Cruz de Tenerife. Como actuación prioritaria, el médico del crucero —también afectado— será trasladado próximamente en un avión medicalizado hasta este centro hospitalario.
¿De dónde viene?
Debido a su procedencia geográfica, los expertos consideran probable que los casos detectados estén asociados a la cepa “Andes” del virus. Esta variante toma su nombre de la cordillera situada entre Argentina y Chile, zona con la que se la vincula directamente.