La Policía, a través de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF), sostiene en un informe que la empresa vinculada a las hijas de José Luis Rodríguez Zapatero, Laura y Alba, habría tenido un papel en un esquema de facturación que podría haber sido utilizado para dar apariencia legal a determinados movimientos económicos.
De acuerdo con ese documento, la sociedad Whathefav habría servido como vehículo para emitir documentación que, según los agentes, estaría destinada a justificar operaciones financieras o comerciales que no responderían a una actividad real suficientemente acreditada, incluyendo informes de consultoría de carácter cuestionado.
El informe también describe una supuesta división de funciones: los contactos comerciales habrían sido facilitados por el propio Zapatero, la elaboración de los informes habría correspondido al socio de la consultora, Sergio Sánchez, y la empresa de las hijas del expresidente se habría limitado a tareas de presentación y distribución del material a los clientes. Para la UDEF, estas labores carecerían de un contenido técnico significativo y podrían encajar en una estructura orientada a la posible canalización de pagos.