El secretario general de VOX, Ignacio Garriga, ha instado este martes al ganador de las elecciones en Andalucía del pasado 17-M, el popular Juanma Moreno, a que “levante el teléfono de una vez” para comenzar las negociaciones de cara a conformar el próximo Gobierno de la Junta de Andalucía pues, como ha asegurado, esa llamada “todavía no” se ha producido.
Así lo ha expresado Garriga, durante una comparecencia ante los medios de comunicación desde Vitoria, hasta donde se ha trasladado para denunciar el ataque sufrido recientemente contra la sede de la formación en Álava, donde “los de siempre” vandalizaron las instalaciones con piedras, pintura e incluso “intentaron quemarla”.
Garriga ha adelantado que si finalmente Juanma Moreno descolgase el teléfono, en VOX “responderemos” y “nos pondremos a negociar para que los andaluces sean los principales beneficiarios del Gobierno que salta en la Junta de Andalucía”.
Para el secretario general de VOX, “cada día que pasa –sin que se produzca esa llamada- es un paso más en el camino de la soberbia” del líder del PP-A y presidente de la Junta en funciones, y “de no conformar un gobierno que cambie muchas cosas” en Andalucía, en el que, asegura, “VOX tiene que tener un papel fundamental” pues “así lo han querido los andaluces tras depositar el voto en las urnas el pasado 17 de mayo”.
Garriga ha destacado que su formación va a “seguir actuando como hemos hecho siempre, con responsabilidad, con mucha humildad y conscientes de que no vamos a traicionar a nuestros votantes”, al tiempo que ha advertido que en VOX “no vamos a arriar ninguna bandera” y “vamos a cumplir el mandato electoral, que es ayudar a cambiar las políticas, de una vez por todas, de la Junta de Andalucía”.
“Confiemos que Moreno Bonilla sea consciente de lo que han votado sus compatriotas”, ha indicado Ignacio Garriga, quien ha aprovechado esta comparecencia para pedir al presidente de la Junta en funciones que “haga una reflexión”, después de que “hace pocas horas dijera y aspirara a un pacto con el PSOE, como sucede en Bruselas”, extremo que ha tildado de “preocupante”.







