El Tribunal del Jurado fue instaurado en España en 1995 bajo el Gobierno de Felipe González para reforzar la participación popular. Desde entonces, nueve de cada diez casos juzgados por este mecanismo han terminado con una sentencia condenatoria para el acusado.
En el primer año de aplicación no se superó el 75% de condenas, pero desde entonces la media nunca ha bajado del 85%. El año con mayor porcentaje de condenas fue 2016, cuando los juicios con jurado registraron un 95,1% de sentencias de culpabilidad. Según los datos disponibles, la media histórica mantiene un nivel alto de condenas que supera los porcentajes de otras diligencias. Si se compara con los procesos abreviados, más comunes en España, estos apenas superan el 80% de fallos condenatorios al imputado.

Los registros de 2024 muestran que solo 694 casos fueron a jurado popular en un total de más de dos millones de juicios. Aun así, en ese reducido número de procesos la cifra de condenas alcanzó casi un 93%, según estadísticas oficiales del CGPJ.
El juez Juan Carlos Peinado ha decidido recurrir al jurado para instruir la causa en la que aparece implicada Begoña Gómez. La medida busca blindar su trabajo frente a las críticas recibidas desde el Gobierno y evitar nuevas acusaciones de lawfare.








