En el panorama político español, un nombre ha surgido con fuerza: Alvise Pérez. Su viaje desde asesor político hasta líder de un nuevo partido, "Se acabó la fiesta", es una historia que capta la atención de muchos.
Luis 'Alvise' Pérez nació en Sevilla en 1990. Su interés por la política comenzó temprano, afiliándose a Unión Progreso y Democracia cuando era adolescente. En sus primeros años, Alvise fue voluntario en UPyD.
Movido por su descontento con la corrupción que veía tanto en el PSOE como en el PP. Su pasión por la política le llevó a Inglaterra, donde trabajó y estudió consultoría política. En Leeds, trabajó en el Instituto Cervantes y se convirtió en delegado internacional de Liberal Youth, la rama juvenil de los Liberal Demócratas.

Etapa en Ciudadanos
En 2017, Alvise se unió a Ciudadanos, atraído por el liderazgo de Albert Rivera y la promesa de romper con el bipartidismo en España. Fue durante la campaña valenciana de Ciudadanos en 2019 que Alvise se destacó, trabajando como jefe de campaña para Toni Cantó. Sus innovadoras estrategias, como sustituir las tradicionales banderas por trípticos en papel seda para envolver naranjas, demostraron su creatividad y pragmatismo.
Sin embargo, su tiempo en Ciudadanos no estuvo exento de conflictos. Las tensiones surgieron durante la campaña de Cantó, especialmente en torno al gasto en publicidad.

Sus posiciones sobre temas sensibles como la violencia de género e inmigración también generaron fricciones dentro del partido. Estas discrepancias culminaron en su salida de Ciudadanos, marcando el fin de su etapa en la formación naranja.
'Se acabó la fiesta'
Tras su salida de Ciudadanos, Alvise Pérez decidió fundar su propio partido, 'Se acabó la fiesta' (SALF). Este movimiento político se presenta como una alternativa a los partidos tradicionales, centrándose en la lucha contra la corrupción y la transparencia democrática. A través de su canal de Telegram, que cuenta con más de 450,000 seguidores, Alvise ha lanzado una campaña digital intensa, buscando movilizar a los ciudadanos cansados de la política convencional.

El Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) publicó una encuesta que sitúa a 'Se acabó la fiesta' con un 3.2% de intención de voto. Lo que podría traducirse en uno o dos escaños en el Parlamento Europeo.
Esta proyección, aunque modesta, es significativa para un partido nuevo. Alvise confía en que su mensaje resonará con un mayor número de votantes, superando las expectativas iniciales.








