La petición, respaldada por el Consejo General de Enfermería, pone el foco en unas plantillas que, según denuncian, están trabajando al máximo de su capacidad
La sanidad de Ceuta afronta una situación límite. El Colegio de Enfermería ha reclamado al Gobierno medidas extraordinarias ante la presión que soportan los profesionales.
La petición, respaldada por el Consejo General de Enfermería, pone el foco en unas plantillas que, según denuncian, están trabajando al máximo de su capacidad. El colectivo asegura que las enfermeras están asumiendo jornadas especialmente exigentes, con una elevada actividad asistencial y falta de efectivos para cubrir todas las necesidades.
Los datos aportados por la organización reflejan que se están realizando unas 200 asistencias cada día, aunque en los momentos más críticos se han superado las 1.600 intervenciones. La presión también se refleja en la carga individual de trabajo. Según el Colegio, cada enfermera puede llegar a atender entre 14 y 16 pacientes durante su jornada. La organización advierte de que esta situación está provocando un fuerte desgaste entre los profesionales, tanto desde el punto de vista físico como psicológico.
Rosa Fuentes, presidenta del Colegio de Enfermería de Ceuta, considera que la gravedad de la situación exige una reacción inmediata por parte de las autoridades.
La responsable reclama que se valore la declaración del estado de alarma ante lo que considera una emergencia que está poniendo a prueba la capacidad de respuesta sanitaria. Desde el Consejo General de Enfermería han respaldado a las profesionales ceutíes y han reclamado al Ejecutivo el refuerzo urgente de las plantillas. El organismo también plantea establecer una dirección coordinada de las actuaciones sanitarias en Ceuta para evitar que la respuesta quede fragmentada entre diferentes administraciones.
Las enfermeras reclaman así disponer de más personal y medios para poder responder al incremento de pacientes sin asumir una sobrecarga
La petición incluye además el envío de recursos suficientes y una planificación específica que permita afrontar posibles nuevos episodios de presión asistencial.
El Consejo advierte de que la acumulación de horas de trabajo, el cansancio y la tensión mantenida pueden terminar afectando tanto a los profesionales como a la calidad de la atención.
A este escenario se suma, según el organismo, la situación de las contrataciones durante el verano, que estaría dificultando todavía más la cobertura de las necesidades sanitarias.
Las enfermeras reclaman así disponer de más personal y medios para poder responder al incremento de pacientes sin asumir una sobrecarga que consideran difícil de mantener. El objetivo es garantizar que los ciudadanos reciban atención adecuada y, al mismo tiempo, evitar que los profesionales terminen pagando las consecuencias de la falta de recursos.
La denuncia del Colegio de Enfermería vuelve a poner sobre la mesa las dificultades que atraviesa la sanidad ceutí en un momento especialmente delicado.
El colectivo considera que la respuesta de las administraciones no puede limitarse a medidas puntuales y reclama una estrategia capaz de afrontar la situación. Mientras tanto, el Consejo General de Enfermería mantiene su respaldo a las profesionales de Ceuta y exige al Gobierno que adopte decisiones con carácter urgente. La organización insiste en que reforzar las plantillas y garantizar los medios necesarios resulta esencial para sostener la asistencia sanitaria durante la crisis.
La petición de las enfermeras refleja la creciente preocupación por el impacto que la presión asistencial está teniendo sobre quienes permanecen en primera línea.
El Colegio reclama finalmente una respuesta inmediata para evitar que el agotamiento de los profesionales termine agravando todavía más la situación sanitaria.