Puigdemont sigue acaparando las portadas de los medios de comunicación. El expresidente de Cataluña y actual diputado de Junts ha regresado hoy a España después de pasar siete años evadiendo a la justicia.
Después de realizar un breve mitin junto con sus compañeros y simpatizantes independentistas, el prófugo decidió salir huyendo, haciendo saltar las alarmas en España. Desde ese momento, todos quedaron atentos a su posible paradero, aún desconocido.
Es por eso que los Mossos d'Esquadra decidieron implementar la llamada "Operación Jaula". Esta medida ha consistido en un amplio despliegue de controles en toda Cataluña, con especial atención a las áreas metropolitanas de Barcelona y a los puntos fronterizos como La Jonquera.

La Comisaría Superior ha ordenado la activación del plan. Incluye controles en las carreteras para localizar al fugitivo, abarcando la región policial de Barcelona y sus áreas adyacentes.
Como las Regiones Metropolitanas Norte y Sur. Además, se ha enviado el modelo y la matrícula del vehículo a las Áreas Policiales Básicas.
En el marco de este operativo, se han movilizado diversas unidades policiales especializadas. El objetivo de establecer un cerco en torno a la zona donde se cree que se encuentra el fugitivo. Además, se está en contacto con personas cercanas al buscado para persuadirlo de que se entregue de manera pacífica.
Tal y como se puede apreciar, los Mossos parecen llevar a cabo un estricto movimiento para pararle los pies a Puigdemont. Sin embargo, tal y como ha explicado EDATV, las autoridades policiales han detenido a un mosso, presunto dueño del coche en el que el expresident de la Generalitat, Carles Puigdemont, huyó.
Su huida ocurrió tras pronunciar su discurso esta mañana en el paseo Lluís Companys, según fuentes del cuerpo autonómico. El agente podría ser acusado de obstrucción a la justicia y omisión del deber de perseguir delitos.







