Isidoro Román Cuesta se ha convertido en un nombre conocido en el mundo digital español por su activismo de izquierdas radical. Todo por su actividad en X (antes Twitter) y en el medio digital de Pablo Iglesias, Diario Red.
Desde comienzos de año lidera un pequeño equipo dedicado a destapar identidades detrás de cuentas anónimas, vinculadas a la derecha. Su método es simple: destapar los perfiles que a él no le gustan y revelarlos públicamente. Su objetivo, según afirma, es frenar campañas de odio que se organizan en redes sociales para intimidar a otros usuarios.
La realidad es otra, expone perfiles a que otros usuarios de izquierdas acudan a acosar a los perfiles que antes eran anónimos. Lo cierto es que esto le ha salido caro. Anoche, unos jóvenes dieron con él y comenzaron a empujarle y le rociaron un spray al grito de acosador.
Las redes difundieron rápidamente este vídeo y no tardaron en comentar sobre qué llevaba en sus manos Isidoro. Algunos señalan que se trataba de un cuchillo o una navaja. Mientras, el activista de izquierdas decía que eran unas llaves, pero en la otra mano.

“Lo primero que intentamos es detectar las campañas de odio que se implementan en la red”, explicaba Román Cuesta. Pero el criterio es diferente. Solo se dedica a destapar cuentas que no van en su misma línea ideológica.








