El envenenamiento de 64 alumnas y 15 maestras en una escuela del distrito de Kiti, en la provincia de Daikondi, Afganistán, ha conmocionado al mundo. Este trágico incidente, confirmado por las autoridades afganas el 17 de mayo, ha generado una alarma significativa debido a las continuas restricciones y peligros que enfrentan las mujeres en el país. Las víctimas fueron hospitalizadas de inmediato, con tres de ellas en estado crítico.

Este envenenamiento no es un hecho aislado en Afganistán. En junio de 2023, se reportó un caso similar en el que al menos 82 niñas fueron envenenadas en dos colegios del norte del país. Junto con ocho maestros y dos conserjes.
Estos ataques ocurren en un contexto donde la educación secundaria y universitaria femenina. Está vetada por los talibanes desde su retorno al poder en agosto de 2021.
Desde su regreso, los talibanes han impuesto severas restricciones a las mujeres afganas, prohibiendo su acceso a la educación secundaria y universitaria. Además, las mujeres deben llevar el rostro cubierto y solo pueden salir acompañadas por un miembro masculino de su familia. Estas medidas recuerdan al rígido régimen talibán entre 1996 y 2001, cuando las mujeres fueron recluidas en sus hogares y se les negó el derecho a la educación.

La comunidad internacional ha condenado enérgicamente las acciones de los talibanes, especialmente el veto impuesto en diciembre de 2022 que prohíbe a las mujeres trabajar en organizaciones no gubernamentales (ONG). Esta prohibición ha exacerbado la crisis humanitaria en Afganistán, dificultando la entrega de ayuda y aumentando el sufrimiento de la población civil.
Detalles del incidente en Daikondi
El envenenamiento en Daikondi fue confirmado por Mustafa Saleh, director de Información y Cultura del gobierno talibán en la provincia. Según Saleh, las autoridades aún no han identificado la sustancia utilizada ni a los responsables detrás del ataque. Las víctimas experimentaron náuseas y problemas respiratorios, y aunque la mayoría se encuentra en buen estado, tres siguen en estado crítico.






