El equipo de campaña del Donald Trump denunció recientemente un presunto ciberataque dirigido a sus comunicaciones internas. Señalando al régimen iraní como el principal sospechoso.
La denuncia se produjo en medio de la tensa precampaña electoral estadounidense. Donde las acusaciones de interferencia extranjera han reavivado los temores de manipulaciones como las que ocurrieron en las elecciones de 2016.
La sospecha sobre Irán se originó cuando, en julio, el portal Político comenzó a recibir correos electrónicos anónimos. Con documentos confidenciales pertenecientes a la campaña de Trump. Entre estos documentos se encontraba un dossier sobre el candidato a la vicepresidencia elegido por Trump, el senador JD Vance.

La supuesta implicación de Irán
Según el portavoz de la campaña, Steven Cheung, estos archivos fueron obtenidos de manera ilegal por "fuentes extranjeras hostiles a Estados Unidos". Con el claro objetivo de influir en las elecciones presidenciales de 2024.
Cheung subrayó la gravedad de la situación al afirmar que "el ataque cibernético tiene la intención de sembrar el caos en nuestro proceso democrático".
La preocupación por la interferencia electoral ha sido un tema recurrente en la política estadounidense. Especialmente después de que en 2016, durante la campaña presidencial de Hillary Clinton, el Partido Demócrata también fuera víctima de un hackeo masivo. Con información filtrada a través de WikiLeaks, lo que afectó significativamente la contienda.
La denuncia de Trump coincide con un informe reciente de Microsoft, que alertó sobre los intentos crecientes de Irán de influir en las elecciones presidenciales de Estados Unidos.
Según este informe, grupos relacionados con el gobierno iraní habrían estado utilizando sitios. Que se presume que son de noticias falsas. Esto para influir en la opinión de los votantes, además de realizar ciberataques para obtener inteligencia sobre las campañas políticas.








