Puigdemont celebra la retirada de su orden de detención como una "derrota" del Estado
Carles Puigdemont ha convertido la decisión del Tribunal Constitucional sobre la amnistía en una reivindicación de la estrategia mantenida por el independentismo
Carles Puigdemont ha convertido la decisión del Tribunal Constitucional sobre la amnistía en una reivindicación de la estrategia mantenida por el independentismo durante los últimos años. Desde Waterloo, el expresidente catalán ha presentado el nuevo escenario judicial como una "derrota" de la respuesta del Estado al 'procés', aunque ha advertido de que sus objetivos políticos permanecen intactos.
El movimiento llega después de que el Tribunal Constitucional abordara el recurso de amparo de la exconsejera Dolors Bassa y avalara la aplicación de la amnistía a la malversación vinculada al 'procés'. Poco después, el magistrado del Tribunal Supremo Pablo Llarena dejó sin efecto la orden de detención que pesaba sobre Puigdemont.
La decisión ha provocado una cascada de reacciones entre los principales dirigentes del independentismo catalán.
El secretario general de Junts, Jordi Turull, ha atribuido directamente el resultado a Puigdemont. Para Turull, se trata de una victoria del expresidente catalán, al que ha reivindicado como el presidente que fue apartado de la Generalitat mediante la aplicación del artículo 155 de la Constitución.
También Oriol Junqueras ha celebrado el pronunciamiento. El líder de ERC, cuya situación de inhabilitación se ve afectada por la aplicación de la amnistía, ha asegurado que con la decisión se "recuperaba la democracia" y ha reivindicado el papel desempeñado por su formación en la elaboración inicial de la medida.
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, se ha sumado a las valoraciones y ha defendido que la nueva situación demuestra que "Cataluña avanza". Además, ha asegurado que el paso del tiempo "nos ha dado la razón".
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, se ha sumado a las valoraciones
Todas las miradas, sin embargo, estaban puestas sobre Puigdemont. El dirigente de Junts ha comparecido desde Waterloo para valorar personalmente una decisión que modifica de forma sustancial su situación judicial y despeja el camino para su regreso a España.
Durante su intervención, Puigdemont ha calificado lo ocurrido como la "derrota de la estrategia" de la "represión" del Estado. El expresidente catalán sostiene que durante estos años se han colocado "palos en las ruedas" para retrasar la aplicación efectiva de la amnistía.
Pese a celebrar el desenlace judicial, Puigdemont ha advertido de que, a su juicio, "hoy no se soluciona nada". El líder de Junts mantiene que continúa existiendo un conflicto político entre Cataluña y España y ha acusado al Estado de haber buscado durante estos años su "muerte política".
Puigdemont también ha vuelto a justificar su marcha a Bélgica tras los acontecimientos de 2017. Según ha defendido, tanto él como otros dirigentes independentistas abandonaron España no para proteger los intereses de sus partidos, sino para defender unas instituciones que consideraban "amenazadas por el 155" y frente a lo que define como "represión política".
En esa línea, ha reiterado el carácter "irrenunciable" de los objetivos políticos del independentismo y ha reivindicado la estrategia seguida durante sus años en Bélgica.
El expresidente también ha mencionado la situación atravesada por Lluís Puig y Toni Comín durante estos años y las dificultades que los dirigentes independentistas han afrontado en las instituciones europeas.
Tras casi nueve años desde los acontecimientos del 'procés', Puigdemont ha resumido la trascendencia que concede a la jornada asegurando que se trata de "un día muy especial para nosotros y para nuestro entorno".