Los nacionalistas se abren a compartir lista con los socialistas mientras defienden que conservarán su independencia y rechazan diluirse en un frente estatal
El PSIB-PSOE de Francina Armengol y Més per Mallorca mantienen conversaciones para presentar una candidatura conjunta al Senado en las elecciones del 29 de noviembre. La negociación coloca a los nacionalistas ante una contradicción política: después de reivindicar una representación diferenciada de los grandes partidos nacionales, ahora estudian compartir papeleta con los socialistas para concentrar el voto y competir con PP y Vox.
El acuerdo todavía no está cerrado. Los contactos buscan una fórmula que permita reducir la dispersión electoral, aunque su concreción obligaría a Més a explicar cómo encaja la alianza con su insistencia en disponer de "voz propia" en Madrid. La defensa de esa autonomía se enfrenta ahora al cálculo sobre los escaños que puede obtener cada formación.
Socialistas y nacionalistas conocen bien la colaboración política tras los ocho años de presidencia autonómica de Armengol. Sin embargo, trasladar esa relación a una candidatura compartida para la Cámara Alta supondría un cambio relevante en Mallorca. La conveniencia electoral acerca posiciones que Més había presentado como una cuestión de identidad política.
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La representación propia queda pendiente del pacto con el PSOE
La estrategia de Més en las generales había pasado por concurrir por separado o buscar acuerdos con fuerzas situadas a la izquierda del PSOE. La apertura de conversaciones con los socialistas amplía ahora ese marco y pone a prueba el discurso con el que los nacionalistas justificaban su diferenciación.
No se trata únicamente de sumar apoyos. Una candidatura común exige acordar quiénes ocuparán los puestos y bajo qué compromiso político se solicitará el voto. Es ahí donde la reivindicación de una representación independiente deberá convivir con las condiciones de un pacto con el partido de Armengol.
Existen antecedentes de colaboración entre fuerzas de izquierda en otras islas, como los acuerdos de Menorca o la coalición de Ibiza y Formentera en 2023. La negociación actual llevaría esa fórmula a Mallorca, donde Més se abre a compartir candidatura al Senado con el PSOE.
El riesgo de perder representación pesa en unas conversaciones que dejan en segundo plano las diferencias exhibidas hasta ahora. Si el pacto prospera, los nacionalistas tendrán que justificar por qué concurrir junto a los socialistas resulta compatible con la distancia política que antes consideraban necesario mantener.
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Una papeleta común y promesas de independencia
La coordinadora de Ara Més, Carme Gomila, ha defendido agrupar a la izquierda en una candidatura tanto para el Congreso como para el Senado. Su argumento es evitar que la fragmentación deje sin representación a parte de ese electorado.
La plataforma, que reúne a Més per Mallorca, Més per Menorca y Ara Eivissa, mantiene además conversaciones con otros sectores de la izquierda. Paralelamente, aborda el relevo de Vicenç Vidal, su actual referente en el Congreso dentro de Sumar.
Gomila sostiene que Més preservará su independencia y "no se diluirá dentro de un frente amplio estatal". Esa promesa deberá concretarse en los acuerdos: afirmar que se conserva autonomía no explica por sí solo qué capacidad de decisión tendrá cada socio en una candidatura compartida.
La negociación enfrenta a Més con sus propias prioridades: marcar distancias con el PSOE o pactar con él para mejorar sus opciones electorales. Para los socialistas de Armengol, el acercamiento ofrece la posibilidad de reunir apoyos frente a PP y Vox. Para los nacionalistas, exige explicar hasta dónde llega su defensa de una voz diferenciada cuando están en juego los escaños.