La protección de Sánchez a Mercedes González agrava la tensión entre Moncloa, Interior y Defensa
porMacarena Martínez Guerrero-Laverat
politica
El presidente mantiene su respaldo a la directora de la Guardia Civil pese a su imputación, una decisión que habría provocado malestar tanto en el Ministerio del Interior como en el de Defensa, según ABC
Compartir:
La decisión de Pedro Sánchez de mantener su respaldo a la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, tras su imputación en el denominado 'caso Leire' habría abierto un nuevo foco de tensión dentro del Gobierno. Según informa ABC, el presidente habría frenado cualquier intento de apartarla del cargo, una postura que no compartirían ni el Ministerio del Interior ni el de Defensa.
La directora de la Guardia Civil está citada como investigada por el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz por presuntos delitos de prevaricación y obstrucción a la Justicia. Pese a ello, Moncloa mantiene públicamente su confianza en González y defiende que la apertura de una investigación judicial no implica responsabilidad política ni justifica, por ahora, su relevo.
De acuerdo con la información publicada por ABC, el respaldo de Sánchez respondería también a la estrecha relación de confianza que mantiene con Mercedes González, considerada una de las dirigentes más próximas al presidente. Esa protección habría obligado al Ejecutivo a cerrar filas en torno a la directora del Instituto Armado, pese al malestar existente dentro de la Guardia Civil y en algunos sectores del propio Gobierno.
Malestar en Interior y Defensa
Siempre según ABC, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, habría llegado incluso a plantear el cese de Mercedes González en las últimas semanas, una posibilidad que finalmente no prosperó. Aunque públicamente ha respaldado a la directora de la Guardia Civil, el diario sostiene que la relación entre ambos es prácticamente inexistente y que el ministro nunca fue partidario de su nombramiento.
La situación también habría generado inquietud en el Ministerio de Defensa. La ministra Margarita Robles habría optado por mantener un perfil bajo mientras avanza la investigación judicial, aunque, según el periódico, en su departamento existe preocupación por el impacto que esta crisis puede tener sobre la imagen de la Guardia Civil y por la situación del director adjunto operativo (DAO), Manuel Llamas, igualmente investigado por la Audiencia Nacional.
Desde el Gobierno insisten en que tanto Mercedes González como Manuel Llamas seguirán en sus respectivos puestos mientras no exista una resolución judicial que determine responsabilidades. El Ejecutivo defiende que la condición de investigado no supone culpabilidad y apela a la presunción de inocencia. Sin embargo, la continuidad de ambos responsables ha reabierto el debate político sobre el criterio aplicado por el PSOE ante las imputaciones judiciales, al recordar la oposición que los socialistas reclamaron en el pasado dimisiones inmediatas en situaciones similares.