La entrada en prisión de Santos Cerdán ha cruzado las fronteras. La decisión del juez del Supremo de enviar al ex número tres del PSOE a la cárcel ha provocado una ola de titulares en prensa internacional contra Sánchez.
Un terremoto político que ya no se percibe solo como una crisis interna. Es una mancha global.
El magistrado Leopoldo Puente fue claro. Aceptó la petición de la Fiscalía y ordenó prisión provisional sin fianza. Cerdán está acusado de integrar una organización criminal, cobrar sobornos y traficar con influencias.

Pero el verdadero golpe es simbólico: era el hombre de máxima confianza de Pedro Sánchez en el partido.
La repercusión no se ha hecho esperar. El Miami Herald ha sido uno de los más duros. Tituló sin rodeos: "Sexo, corrupción y cintas: el escándalo sacude al gobierno socialista español".
En su editorial, el diario estadounidense afirma que el Ejecutivo de Sánchez “está al borde del abismo”.
El artículo enlaza los escándalos de corrupción con elementos personales y morales. Habla de grabaciones con contenido sexual explícito. Denuncia un lenguaje machista por parte de Ábalos y Koldo.
Y subraya que esos hombres eran el círculo más íntimo de Sánchez. El medio se pregunta abiertamente: “¿De verdad no sabía nada el presidente?”.
La comparación es demoledora. Equiparan la situación del PSOE con la trama de la película ‘Sexo, mentiras y cintas de vídeo’, de Steven Soderbergh.
Una cinta sobre engaños, poder y manipulación. Ahora, con nombres propios: Ábalos, Koldo y Cerdán.







