La iniciativa también propone eliminar el delito de ofensas contra los sentimientos religiosos. Argumentando que ha sido utilizado por grupos conservadores para perseguir a artistas y periodistas. Esta medida ha generado debate sobre la protección de la libertad de expresión y la defensa de los sentimientos religiosos.
El ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, ha señalado que la reforma busca modernizar la justicia española y garantizar la protección de los derechos fundamentales. Sin embargo, el PP sostiene que la transferencia de la instrucción a la Fiscalía. Que depende jerárquicamente del Gobierno, podría comprometer la imparcialidad de las investigaciones.
La propuesta del PSOE ha sido registrada en el Congreso de los Diputados y se espera que genere un intenso debate parlamentario. El PP ha anunciado que combatirá la iniciativa, argumentando que atenta contra la independencia judicial y busca silenciar a quienes denuncian la corrupción.
La propuesta de reforma legal del PSOE para limitar la acusación popular y transferir la instrucción de las causas penales a la Fiscalía. Ha generado una fuerte oposición por parte del PP, que la considera un intento de debilitar al Poder Judicial y proteger al partido gobernante de investigaciones por corrupción. El debate sobre esta iniciativa promete ser uno de los temas centrales en la agenda política española en las próximas semanas.