Este miércoles, la Fiscalía solicitó la condena de Marine Le Pen en el juicio. El mismo que se inició por el presunto uso indebido de asistentes parlamentarios pagados por la Eurocámara. Esto podría impedirle competir por la presidencia en 2027.
Concretamente, los fiscales Louise Neyton y Nicolas Barret, que llevan la acusación en este proceso iniciado el 30 de septiembre. Una causa que se ha levado ante el Tribunal Correccional de París.
Pidieron que la líder de la derecha francesa sea condenada por malversación de fondos públicos entre 2004 y 2016. También por supuesta complicidad en ese delito. En concreto, solicitaron una pena de cinco años de cárcel, tres de ellos exentos de cumplimiento, una multa de 300.000 euros.

Además de cinco años de inhabilitación para ejercer cargos públicos. También pidieron la condena del Frente Nacional, ahora Agrupación Nacional, RN, como persona jurídica.
También otros 26 acusados en este proceso por haber utilizado supuestamente indebidamente el dinero del Parlamento Europeo. Todo, según los fiscales, para beneficiar a la formación ultraderechista a través de los contratos de los asistentes parlamentarios.
Se da por hecho es que si los jueces imponen esa inhabilitación, Le Pen recurrirá. Una sentencia que se espera para 2025.
Este recurso debería suspender la ejecución de la pena hasta que haya una sentencia definitiva. Pero la cacería es tal que Fiscalía solicitó que a todos los acusados se les imponga de forma inmediata la ejecución de las penas. Algo que supondría un duro varapalo para los objetivos políticos de Le Pen.
La cuestión es si esa eventual inhabilitación sería ejecutoria antes de que se formalicen las candidaturas para las próximas elecciones presidenciales. Algo que, sin imprevistos como una dimisión de Macron antes del fin de su mandato, deben celebrarse en la primavera de 2027.








