Los ciudadanos suizos acuden este domingo a las urnas en un referéndum que decide si se incluye en la Constitución el objetivo de limitar la población del país a diez millones de habitantes antes de 2050. La iniciativa, impulsada por el Partido Popular Suizo, plantea establecer por primera vez en Europa un techo demográfico con rango constitucional, vinculado a la evolución de la inmigración.
Según las últimas encuestas publicadas, el rechazo a la propuesta se sitúa ligeramente por delante, con un 52% frente al 45% de apoyo, aunque el resultado final se mantiene abierto. El texto de la iniciativa, conocido como “No a una Suiza de 10 millones”, establece que el Gobierno deberá intervenir cuando la población alcance los 9,5 millones de habitantes.
Las medidas previstas se centran principalmente en el control de la inmigración, el asilo y los procesos de reunificación familiar como herramientas para contener el crecimiento demográfico.
En última instancia, la propuesta contempla la posibilidad de revisar o incluso denunciar el acuerdo de libre circulación de personas que Suiza mantiene con la Unión Europea.

Actualmente, el país alpino cuenta con aproximadamente 9,1 millones de habitantes, frente a los 7,3 millones registrados a comienzos de los años 2000. Más de una cuarta parte de la población residente en Suiza es de origen extranjero, según los últimos datos demográficos disponibles.








