Si alguien pensaba que María Jesús Montero iba a dar un paso al lado, dejar su escaño en el Congreso y quedarse únicamente como portavoz rasa del grupo parlamentario socialista en Andalucía, es que no conoce para nada a esta política sevillana, que ha llegado a autocalificarse como la mujer con “más poder de la democracia” y casi exigió a los andaluces rendirle pleitesías por lo afortunados que eran de que volviese de nuevo a la política autonómica.
Muchos éramos los que esperábamos una pirueta política de última hora y ésta ya se ha producido. Y es que Montero estaría barajando la posibilidad de ser senadora por Andalucía, una designación que corresponde al PSOE-A en el Parlamento una vez que éste quede constituido en el día de hoy de cara a la XIII Legislatura.
Con esta designación, Montero no solo conseguiría seguir manteniendo el foco mediático al estar presente en la política nacional, sino que, más importante aún, lograría seguir aforada por el Tribunal Supremo, aforamiento que ha perdido al dejar el acta como diputada en el Congreso, motivo por el que ha apurado hasta el límite dicha renuncia.
No hay que olvidar que, sin este aforamiento, si cualquiera de los numerosos casos de corrupción que rodean actualmente al Gobierno de Pedro Sánchez y al PSOE salpicasen a la política andaluza, supondría su enjuiciamiento ante el Tribunal Superior de Justicia en lugar de ante el Tribunal Supremo.
Montero contentaría a las principales facciones del PSOE-A
Al PSOE le corresponden tres de los nueve senadores que designa el Parlamento andaluz. Todo hace indicar que estos puesto serán ocupados por los dos antecesores de Montero tanto en la secretaría general del PSOE-A como en la portavocía del grupo parlamentario, Susana Díaz y Juan Espadas, mientras que en el tercero de los escaños se sentaría ella.
De esta manera, la que fuera ministra de Hacienda de Sánchez compatibilizaría el cargo de senadora con la portavocía del grupo parlamentario y líder de la oposición en Andalucía, como ya hizo también la pasada legislatura Espadas. Queda por ver, si Montero, como todo hace indicar y para mantener ese foco mediático, asume también la portavocía del grupo socialista en el Senado en detrimento de Espadas.
El nombramiento de los senadores por designación autonómica se produciría a finales de julio o ya en septiembre, pues todo dependerá de las negociaciones emprendidas este pasado martes por PP y VOX para explorar la posibilidad de conformar el próximo Ejecutivo autonómico e investir presidente a Juanma Moreno.
El PSOE-A sitúa a otras dos mujeres como portavoces adjuntas en el Parlamento
Lo que sí se conoce ya, porque así lo anunció el PSOE-A este miércoles, es que María Jesús Montero será la portavoz del grupo parlamentario; mientras que la onubense María Márquez será una de las dos portavoces adjuntas, cargo que mantiene respecto al anterior mandato. La otra portavocía será ocupada por Ángeles Férriz, otra de las caras más conocidas del socialismo andaluz, superviviente de varias batallas socialistas, y quien ya ocupó esta responsabilidad con Juan Espadas. Por su parte, el secretario general del grupo parlamentario socialista será Rafael Recio, que en el último tramo de la pasada legislatura ocupó una de las portavocías.