La renovación de la cúpula de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha disparado la inquietud dentro del organismo ante la posibilidad de que Mariano Bacigalupo, marido de la exvicepresidenta y actual comisaria europea Teresa Ribera, sea designado para ocupar la presidencia. Según publica El Debate, el actual consejero de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) es el candidato que cuenta con el respaldo de Moncloa para sustituir a Cani Fernández, cuyo mandato concluye el próximo 16 de junio.
La posible llegada de Bacigalupo no está exenta de polémica. Fuentes citadas por El Debate aseguran que existe una importante preocupación dentro de la CNMC por el perfil del candidato y por su conocida defensa de una mayor intervención regulatoria en determinados sectores económicos. Algunos profesionales del organismo consideran que su visión encaja difícilmente con la filosofía de una institución cuya principal función es precisamente velar por la competencia y evitar distorsiones en el mercado.
El nombre de Bacigalupo no es nuevo en los organismos reguladores. Antes de incorporarse a la CNMV en 2022, ya formó parte del consejo de la propia CNMC y desarrolló buena parte de su carrera profesional en el ámbito de la regulación energética. Su cercanía a Teresa Ribera y su alineamiento con las políticas impulsadas durante la etapa de la actual comisaria europea han alimentado las críticas de quienes ven en su candidatura una decisión más política que técnica.







