El pasado martes 6 de mayo, durante la reunión del Consejo de Ministros, se vivió una escena inusual. Según fuentes cuentan a EDATV que varios periodistas presentes en la sala sorprendieron a la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, cantándole "Cumpleaños Feliz" al inicio del encuentro.
La iniciativa fue liderada presuntamente por Antón Ruiz Valdivia, corresponsal de InfoLibre, y Daniel Basteiro, de Bloomberg en España. Según fuentes presentes, otros periodistas se unieron al canto, generando un ambiente distendido en un espacio destinado a la labor informativa y política.
Este tipo de situaciones, aunque parezcan inofensivas, plantean serias preguntas sobre el papel de los medios en la democracia. ¿Es correcto que los periodistas participen en celebraciones privadas de figuras políticas mientras mantienen su rol de informadores?
Este tipo de actos no solo desvirtúan la relación entre la prensa y el poder, sino que también transmiten un mensaje claro: la imparcialidad ya no es una prioridad. Los periodistas progresistas, que históricamente, según ellos han luchado por la justicia social y la transparencia, parecen más preocupados por la cercanía con el poder que por mantener su independencia crítica.







