El president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ha dado un mensaje claro tras la reunión mantenida este jueves con los sindicatos docentes: la negociación avanza y los estudiantes no pueden esperar más.
Pérez Llorca lo dijo sin rodeos en declaraciones a periodistas en Barcelona, al margen de un acto organizado por El Periódico de Catalunya. La reunión, según sus palabras, "sí que ha tenido cosas positivas". Y dejó una frase que resume su posición: "Se ha hablado, han estado mucho tiempo reunidos, cada uno da su opinión al respecto cuando cree que se puede mejorar la educación y, en esta línea, es necesario que sigan trabajando".
El president no eludió la presión social que rodea al conflicto. Pidió resolver "las cosas cuanto antes porque también hay mucho padre muy preocupado de que sus hijos tengan que estar siempre en el patio y no puedan entrar a clase". Una realidad que afecta especialmente a los alumnos que se preparan para la EBAU, la prueba de acceso a la universidad.
La huelga indefinida en la enseñanza pública no universitaria valenciana sigue activa. Los sindicatos convocantes han advertido que el preacuerdo presentado por la Conselleria de Educación no recoge sus reivindicaciones "ni al 50%". La distancia, por tanto, sigue siendo real. Pero la disposición al diálogo que ha transmitido el president abre una ventana para que las partes puedan encontrar una salida negociada antes de que el calendario lectivo haga más daño del que ya ha hecho.
Pérez Llorca ha optado por el camino de la mediación y el pragmatismo. Cada jornada de huelga tiene un coste que pagan, sobre todo, los alumnos y sus familias. El president lo sabe, lo dice y lo pone encima de la mesa. Ahora le toca a los sindicatos medir también ese peso.