La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, se ha referido públicamente a uno de los hallazgos arqueológicos más impactantes y controvertidos de América: el Huey Tzompantli mexica oculto bajo el número 24 de la calle Guatemala, en pleno centro histórico de Ciudad de México.
Las declaraciones de Ayuso han vuelto a poner el foco sobre una estructura ceremonial descubierta en las excavaciones del entorno del Templo Mayor: una gigantesca construcción formada por cientos de cráneos humanos perforados y ensamblados sobre vigas, acompañados además por torreones edificados con restos humanos.
Las crónicas españolas del siglo XVI ya describieron con horror aquellos altares de sacrificios. El conquistador Andrés de Tapia habló de decenas de miles de cráneos, mientras que Bernal Díaz del Castillo relató la existencia de empalizadas y estructuras vinculadas a sacrificios rituales masivos. Durante décadas, parte del discurso indigenista sostuvo que aquellas narraciones eran exageraciones propagandísticas elaboradas por los conquistadores españoles.

Sin embargo, las excavaciones realizadas precisamente bajo la calle Guatemala 24 terminaron confirmando la existencia real del Huey Tzompantli mexica. Los trabajos arqueológicos sacaron a la luz restos de la estructura circular y numerosos cráneos pertenecientes a hombres, mujeres y niños asociados al recinto ceremonial del antiguo imperio mexica.








