La flotilla de Gaza se encuentra en el foco. Las embarcaciones que alardeaban de entregar ayuda humanitaria a Gaza han sido interceptadas por Israel. En total, son trece: 'Adara', 'Alma', 'Aurora', 'Dir Yasín', 'Grande Blu', 'Hio', 'Huga', 'Morgana', 'Otaria', 'Seulle', 'Spectre', 'Yulara' y 'Sirius', este último, en el que estaba Ada Colau.
Ahora, el fufuto de los miembros de la flotilla es incierto. Deben afrontar dos opciones: firmar una declaración para ser deportados o enfrentarse a cargos. Entre estos, está el de ayuda a un grupo terrorista.
Según las leyes israelíes, "quien proporcione un servicio o recursos a una organización terrorista, sabiendo que se trata de una organización terrorista, será sancionado con hasta cinco años de prisión".
Sin embargo, la situación de juicio aún no es clara.

Mientras, en España, el ministro de Exteriores, José Manuel Albares rechazó “tajantemente” cualquier acusación de terrorismo. “Son ciudadanos pacíficos, con un objetivo solidario y humanitario. No aceptaremos ninguna acusación injusta”, afirmó.
Sumado a esto, confirmó que un primer grupo de españoles llegó este jueves a Ashdod. Evitó dar detalles sobre su estado, aunque aseguró que están bien. El Gobierno español cifra en 65 los ciudadanos nacionales vinculados a la flotilla.








