El Gobierno continúa avanzando en el proyecto de transformación del Valle de Cuelgamuros, enclave situado en las proximidades de Madrid y conocido antiguamente como Valle de los Caídos. La iniciativa, impulsada dentro de la Ley de Memoria Democrática, contempla convertir el recinto en un espacio destinado a la reflexión histórica, la reparación y el reconocimiento de las víctimas de la Guerra Civil y la dictadura franquista.
Entre las actuaciones previstas destaca la creación de un museo subterráneo bajo la explanada principal, donde se explicará el origen y la construcción del monumento, levantado con la participación de miles de presos políticos del franquismo. Además, desaparecerá la gran escalinata vertical que actualmente conduce hasta la basílica, uno de los elementos más representativos del lugar.
Los primeros trabajos técnicos comenzaron esta semana con varias tareas de sondeo sobre el terreno. No obstante, apenas un día después del inicio de las obras, parte de la maquinaria apareció dañada con pintadas de carácter político y mensajes contrarios al Ejecutivo central.








