Vox cierra filas en torno al partido y estalla contra sus exmiembros
José Antonio Fúster
porEDATV
politica
Vox destaca que su base electoral continúa creciendo y que el partido mantiene una tendencia al alza en apoyo ciudadano
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Vox ha dicho basta. El partido liderado por Santiago Abascal ha endurecido su respuesta frente a las críticas lanzadas por antiguos miembros del partido, subrayando que quienes ahora cuestionan el rumbo de la formación “ya no tienen nada que ver” con el proyecto político actual y recordando que la organización continúa consolidando su apoyo electoral.
El portavoz nacional, José Antonio Fúster, respondió con contundencia al manifiesto impulsado por exdirigentes como Iván Espinosa de los Monteros, en el que se reclama un congreso extraordinario. Fúster restó legitimidad a estas iniciativas y defendió que quienes ahora critican la dirección del partido abandonaron sus responsabilidades sin plantear entonces objeciones de fondo.
En este sentido, desde Vox se considera que estas voces representan una etapa superada y desvinculada de la evolución actual de la formación. La dirección insiste en que el partido sigue centrado en su proyecto político y en responder a las preocupaciones de los ciudadanos, sin distraerse en debates internos impulsados por figuras que ya no forman parte de la estructura activa.
Además, Fúster criticó el tono de los disidentes y atribuyó sus posicionamientos a intereses personales, señalando que el proyecto de Vox está por encima de individualidades. Desde la cúpula del partido se recalca que la organización cuenta con mecanismos internos sólidos y no ve necesario alterar su funcionamiento.
Manuel Mariscal
En paralelo, las declaraciones del exvicepresidente de Castilla y León, Juan García-Gallardo, han sido recibidas con firme rechazo dentro del partido. Sus acusaciones han sido calificadas como infundadas por dirigentes de Vox, que consideran que este tipo de intervenciones solo buscan generar desgaste mediático.
El diputado Manuel Mariscal fue especialmente contundente, acusando a García-Gallardo de actuar contra los intereses del partido y reprochándole su actitud tras abandonar sus responsabilidades institucionales.
Pese a estas controversias, Vox destaca que su base electoral continúa creciendo y que el partido mantiene una tendencia al alza en apoyo ciudadano. Desde la dirección se insiste en que la formación sigue ampliando su espacio político, reforzando su presencia y consolidándose como una alternativa sólida, precisamente en una etapa en la que antiguos dirigentes han quedado al margen del proyecto.