El Gobierno vasco, actualmente en manos del PSOE, ha aprobado la concesión del tercer grado penitenciario a Juan Carlos Iglesias Chouzas, conocido como “Gadafi”. Este interno acumula más de mil años de condena por su implicación en una veintena de atentados, en los que fallecieron 15 personas, entre ellas el niño de dos años Fabio Moreno.
Para autorizar su progresión al régimen de semilibertad, se han tenido en cuenta distintos criterios de valoración. Entre ellos figuran la existencia de una “familia normalizada y vinculante”, así como el comportamiento mostrado durante su estancia en prisión. También se ha valorado positivamente el “correcto aprovechamiento de los permisos de salida”, su participación adecuada en las actividades del centro y la disponibilidad de una “oferta laboral contrastada”.
Asesinato de Fabio Moreno
Se trata de un histórico condenado por crímenes gravísimos incluido el asesinato del niño de dos años Fabio Moreno en 1991. La decisión reabre el debate sobre la política penitenciaria aplicada a etarras en un contexto de creciente polémica política.
Fuentes del Departamento de Justicia han confirmado también beneficios similares para Eneko Gogeaskoetxea en distintas resoluciones recientes. En el caso de Iglesias Chouzas actualmente interno en Basauri ya había recibido este tercer grado en octubre de 2025. Aquel beneficio fue recurrido por la Fiscalía y posteriormente revocado por el juez de Vigilancia Penitenciaria competente.
La Fiscalía de la Audiencia Nacional ha presentado recurso contra la nueva concesión del tercer grado penitenciario.
Solicita que se revise la legalidad de la medida y se mantenga su clasificación en segundo grado penitenciario.
El Ministerio Público argumenta que la reinserción debe compatibilizarse con prevención general y especial del sistema penal.
Iglesias Chouchas cumple una condena acumulada superior a mil años aunque el máximo legal de cumplimiento se fija en treinta. Solo ha disfrutado de cuatro permisos de salida autorizados durante su trayectoria penitenciaria según fuentes judiciales consultadas. La Fiscalía reconoce evolución penitenciaria favorable pero insiste en la extrema gravedad de los hechos juzgados.