La Primer Ministro de Italia, Giorgia Meloni, sigue avanzando a pasos agigantados contra el grave problema de la inmigración ilegal. El Gobierno de Italia está preparando una nueva regulación para el uso de pulseras electrónicas en inmigrantes que lleguen de manera irregular al país. El Gobierno italiano trabaja en una nueva normativa para aplicar pulseras electrónicas a los inmigrantes que lleguen al país de manera irregular.

La medida permitiría a las fuerzas de seguridad rastrear sus movimientos y localizarlos con facilidad en caso de que sus solicitudes de asilo sean rechazadas. Según fuentes locales, Italia ya adquirió 100.000 de estos dispositivos el verano pasado.
Esta estrategia se enmarca dentro de un acuerdo con Albania para redefinir el sistema de gestión migratoria. Con este plan, el Ejecutivo busca sortear las trabas legales que en ocasiones han impedido la detención de inmigrantes en centros fuera del territorio italiano.
En lugar de esperar un fallo del Tribunal de Justicia de la Unión Europea sobre la legalidad de estas instalaciones, el gobierno da un paso adelante. Pretende reconvertir los centros en Albania en espacios exclusivos para la repatriación de quienes ya cuenten con una orden de expulsión.
Italia enfrenta tensiones judiciales por su plan migratorio con Albania
El gobierno de Giorgia Meloni sigue enfrentando obstáculos legales en su intento de aplicar el protocolo migratorio con Albania. Tanto el Tribunal Civil como el Tribunal de Apelaciones de Roma han anulado en tres ocasiones la implementación de este acuerdo. Esto, argumentando que países de origen de los migrantes, como Egipto y Bangladesh, no ofrecen garantías de seguridad para personas LGBT.
Esta decisión ha generado controversia, ya que ninguno de los afectados ha declarado pertenecer a esta comunidad, lo que complica el proceso de repatriación.









