La falta de comunicación entre los organismos responsables de la gestión de emergencias ha vuelto a quedar en evidencia. En la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrada (Cecopi) del pasado 12 de marzo, ninguna de las 29 entidades presentes advirtió del desbordamiento del Barranco del Poyo, a pesar de que los datos disponibles lo indicaban con claridad.
Entre los asistentes se encontraban la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ), la Delegación del Gobierno y el 112, pero ninguno de ellos mencionó ni una sola vez la crecida del barranco. En su lugar, la alerta ES-Alert se activó por la presa de Forata, un punto que no presentaba el mismo riesgo.
Silencio ante el peligro
La AEMET sí intervino en la reunión, pero para hablar de otros fenómenos meteorológicos, sin referirse en ningún momento al Barranco del Poyo. La Delegación del Gobierno, que tenía la competencia de cortar carreteras en caso de riesgo, tampoco tomó ninguna medida ni informó al Cecopi sobre la situación.







