La presión del narcotráfico en España sigue aumentando. Una patrullera del Servicio de Vigilancia Aduanera fue embestida durante la pasada noche por una narcolancha en aguas alejadas de la costa de Almería mientras participaba en una persecución marítima contra varias embarcaciones sospechosas.
Según han informado fuentes de la Agencia Tributaria, la narcolancha transportaba numerosas petacas de combustible, un material habitualmente utilizado para abastecer otras embarcaciones dedicadas al tráfico de drogas en alta mar.
El impacto provocó daños en la patrullera oficial, concretamente la rotura de una de sus ventanillas, aunque ninguno de los funcionarios que participaban en el operativo resultó herido.
Los narcotraficantes lograron huir en otra lancha de apoyo
Durante la intervención, los ocupantes de la embarcación sospechosa consiguieron escapar utilizando una segunda neumática de apoyo que apareció durante la persecución. Finalmente, la narcolancha interceptada tampoco pudo ser remolcada hasta puerto debido a las complicaciones surgidas durante el operativo.
El episodio vuelve a reflejar el elevado nivel de organización y movilidad con el que operan actualmente estas redes criminales, especialmente en las costas del sur peninsular, donde las fuerzas de seguridad llevan meses alertando del aumento de actividad de las mafias vinculadas al narcotráfico.
Además, este tipo de persecuciones se han vuelto cada vez más peligrosas para los agentes, que denuncian desde hace tiempo la falta de medios suficientes frente a embarcaciones mucho más rápidas y preparadas.
Crece la preocupación tras la tragedia de Huelva
El suceso se produce apenas una semana después de la muerte de dos guardias civiles durante otra persecución contra una narcolancha frente a las costas de Huelva. En aquel operativo también resultaron heridos otros dos agentes, uno de ellos de gravedad.
Desde entonces, sindicatos policiales y asociaciones de guardias civiles han vuelto a reclamar más recursos, refuerzo de efectivos y mayores medidas de protección para los agentes desplegados en la lucha contra el narcotráfico.
Mientras tanto, las persecuciones y los enfrentamientos en el mar continúan aumentando en una de las zonas más castigadas por la actividad de las mafias de la droga en España.